El sur del país tiene una importante reserva de litio a la espera de ser explotada. El mineral alcalino en los últimos años se convirtió en la fuente de las energías renovables y el Perú tiene importantes reservas y un expectante grado de pureza que en unos años podría superar a Chile, Argentina y Bolivia, países que conforman el denominado “Triángulo del Litio”.

Escribe: Jonathan Bárcena Carpio

Puno custodia el mineral del futuro, el oro blanco, el llamado a ser el de las energías ecoamigables. Litio. El Banco Mundial catalogó a este mineral alcalino como estratégico al estimar que su demanda crecerá en 965% para el 2050 y como no hacerlo si las baterías, principal componente de los automóviles eléctricos, demandan una importante cantidad y pureza que el Perú la tiene con el yacimiento de Falchani de propiedad de la minera canadiense American Lithium. 

Según el Ingemmet, el litio es un elemento químico, en su forma pura, es un metal blando, de color blanco plata, que se oxida rápidamente en aire o agua. Es el elemento sólido más ligero (0,53 gr/ml). Posee alta conductividad térmica, baja viscosidad y el calor específico más alto entre los elementos alcalinos. Se emplea especialmente en aleaciones conductoras del calor, en baterías eléctricas y, sus sales, en la elaboración de fármacos para el tratamiento de ciertos tipos de depresión.

Para el especialista en derecho minero, César Montes de Oca Dibán, el grado de pureza en el que se encuentra el litio en Falchani es lo que hace al Perú competitivo ante Chile, Argentina y Bolivia. Para el abogado el gobierno debería aprovechar esta ventaja y promover la exploración de nuevos yacimientos aledaños al actual o en otros lugares del sur. 

César Montes de Oca Dibán.

“En todas las zonas de salares y lagos se forman unas costras cuando hay época de estiaje, eso denota la presencia. Sí se pueden hacer exploraciones para descubrir mayores yacimientos”, señaló y agregó que en el Perú se han descubierto muy pocas reservas de todos los recursos que están en la zona sur del país.

Falchani tiene reservas por hasta 4.71 millones de toneladas de carbonato de litio y se convierte en el sexto mayor del mundo. En este yacimiento de roca se puede encontrar una concentración del mineral de hasta 4800 parte por millón (ppm) con una pureza de 99.73%, la más alta del mundo. En el denominado Triángulo de Litio se encuentran concentraciones de un máximo de 1500 ppm.

Montes de Oca Dibán señala que el Estado debe garantizar seguridad jurídica al inversionista, pues esto hará que las ventajas competitivas del Perú se materialicen. Además, el gobierno debe promover que la declaratoria de interés nacional y necesidad pública que se hizo para las actividades de exploración, explotación e industrialización del litio y sus derivados se aplique también para otros minerales como el cobre y oro. “Debemos tener una política razonable y de trato igualitario a todos”, señaló.

Sin lo antes mencionado es poco probable que la extracción de litio se efectúe en el país y con ello se perdería una gran oportunidad de desarrollo de la macrorregión sur. Falchani está dentro de la cartera de proyectos de construcción de mina y demanda una inversión de 587 millones de dólares según el Boletín Estadístico Minero del Minem.  

OTRA RESERVA

No solo Falchani tiene reservas de litio. Macusani es otro de los yacimientos que también contiene este mineral, aunque en menor escala y pureza. La mayor parte es uranio. La empresa canadiense estima que las nuevas reservas descubiertas se extienden a lo largo de 1.5 kilómetros y se encuentran a 6 km. al oeste del depósito de Falchani, en un área denominada Tres Hermanas. Las muestras recogidas revelan que existe una concentración de 2.986 ppm.

En reiteradas declaraciones Ulises Solís, gerente general de Macusani Yellowcake, subsidiaria en Perú de la mina canadiense, señaló que primero buscarán explotar el litio de Falchani con el que harán “caja” para luego trabajar en las reservas de Macusani, mientras esperan también una normativa que les permita extraer el uranio. 

Ubicación de Falchani.

EXPERIENCIA CHILENA

En Latinoamérica, para Montes de Oca Dibán, el Perú debe emular la experiencia chilena en la explotación de este mineral. El país sureño es el segundo productor de este recurso solo después de Australia. Solo en el 2020 Chile sacó 18 mil toneladas métricas frente a las 40 mil que produjo Australia.

“Lo que se debe hacer es repetir la historia de Chile que entregó seguridad jurídica. También sería interesante que al inicio del proyecto se establezcan nuevas reglas de juego en las que parte de las ganancias de las empresas se reinviertan en proyectos de inversión en la misma zona para dar tranquilidad social”, señaló.

BOLIVIA SE PREPARA  

Mientras en Perú se debate un modelo de explotación y se solucionan conflictos sociales, en Bolivia, ocho empresas compiten por instalar proyectos piloto para la extracción de litio en el Salar de Uyuni, principal reserva del mineral en el país altiplánico.

Según una publicación web del diario La Vanguardia, de las ocho empresas extranjeras en competencia, cuatro son de China, una de Rusia y dos de Estados Unidos.

ARGENTINA Y SU SATÉLITE

Argentina es otro de los países con importantes reservas de litio en el mundo. Sin embargo, no solo su producción en del mineral. El país gaucho puso en órbita dos satélites que llevan el mineral alcalino en su composición.

El primer satélite se lanzó con éxito el 7 de octubre de 2018 y el segundo fue lanzado el pasado 30 de agosto de 2020. Para el investigador Jorge Reyes Luján, esa experiencia argentina es sustanciosa para los países ricos en litio, como el Perú.

“Tendríamos que formar conglomerados empresariales tripartitos para emular la experiencia de Argentina y presentar propuestas para la explotación de litio a nivel Sudamérica, no solo empresas extranjeras del viejo continente o escandinavas son las llamadas a extraer este recurso”, señaló.

En definitiva, está en manos del gobierno el saber aprovechar un mineral cuyas características en el Perú son ventajosas frente a otros países. El desarrollo humano puede estar de la mano con el respeto al medio ambiente. Pedro Castillo tiene la palabra.