Talento y carisma es lo que les sobra. Joaquín y Rodrigo se conocieron entre acordes de guitarra y buena música… Desde el inicio hicieron química y juntos hoy son Línea 38, una banda de Latin Pop con impacto nacional sin la etiqueta capitalina, más desde las entrañas del Misti. 

Escriben: 

Gianfranco Palacios Cuzzi / Guillermo Cóbena Valdivia

Fotografía:

Nazareth Vega

De un tiempo a esta parte eso de que no se puede vivir del arte fue perdiendo algo de fuerza; diseñadores gráficos, publicistas, productores de audiovisuales, diseñadores, así como también ilustradores parecen demostrar que, al menos, cabe emplear técnica e ingenio profesionales para acercarse al arte. Hay más gente dispuesta a emprender el camino para vivir de la música, pero el número de decepciones no disminuyó.

Talento no falta, pero el asunto es el trabajo para hacer algo con él. Las redes sociales son plataformas de exposición útiles, pero sin una visión clara ni la disposición a asumir el precio de desarrollar una carrera, ¿Qué tan lejos puede llegar alguien con una propuesta original?

Línea 38 es una banda peruana de Latin-Pop. La única con impacto nacional que no es de Lima. Apareció en Arequipa en el 2016. “Dicen”, “Loco de amor” y “Amor de playa”, con su primer videoclip, son temas con los que llegaron a sonar en radio y ser vistos en redes.

Joaquín Butrón y Rodrigo Novoa conforman la banda actualmente. Juntos lanzaron “Vuelve”, “Que digan” y, más tarde, “Morena”, sencillos que incrementaron aún más su popularidad y los dispusieron a dar el paso siguiente. 2020 parecía ser su año: comenzó con un concierto en Barranco a principios de marzo y prometía incluir otras presentaciones importantes a nivel nacional, pero todo quedó en suspenso por la pandemia de la covid-19.

El dúo aprovechó el tiempo en estudio y, ahora con el reconocido Saulo Rodríguez en la producción, preparan su material más maduro.

Joaquín en Arequipa, Rodrigo en Lima. Lo bueno de la tecnología es que esto pesa menos por videollamada. Los chicos sonríen y no es difícil reconocer en su carisma parte importante de su éxito. 

Joaquín Butrón – vocalista.

Se lo deben haber preguntado varias veces, pero ¿Cómo empezó todo?

Rodrigo: Ambos habíamos pasado por experiencias similares antes de conocernos, Joaquín en Arequipa y yo, en Lima. Formamos parte de bandas con relativo éxito en nuestras respectivas ciudades. Pero, no habíamos encontrado a las personas correctas para madurar una propuesta que cada quien tenía clara por su cuenta.

Nos conocimos en el primer ciclo de audiovisuales de la U, en Lima. Y la banda surgió un año después, luego de un año de buen trabajo en equipo en la universidad. La música nos exigía hacer algo con ella.

El encuentro, entonces, fue en Lima…

Joaquín: Sí… Yo quería salir de Arequipa. Amo mi ciudad, pero aquí no hay dónde estudiar música a un nivel como el que requiere una carrera del tipo que quería. Mis padres se oponían a que estudiara música en la ciudad. La carrera de Comunicación Audiovisual fue siempre una opción y me permitía tentar el camino de la música. En Lima, además, tendría más oportunidades, pensé. Y, de hecho, fue así: conocí una mayor diversidad de gente que perseguía, por su cuenta, proyectos similares.

Yo venía de Arequipa con la Línea 38. La banda tenía problemas porque algunos de sus integrantes desertaron. Líos de composición. Rodrigo había tenido idénticos problemas en la banda anterior, también por la composición de los temas. En Lima nuestros caminos se cruzaron… e hicimos acorde.

¿Por qué empezar en Latin Pop?

J.: Ambos habíamos hecho, antes, algo más cercano al rock, pero luego tocó ponerle cabeza fría: el Latín Pop tiene más impacto. Y sí, así lo vimos al principio, muy fríamente, confiando en que el género debía tener efectivamente algo sustancial de verdadero valor para pegar como lo hace. Y ahora vemos que es cierto: trabajamos con productores de gran experiencia y vemos que este género ofrece mucho.

R.: Debo confesar que el más reacio al cambio de género era yo. Joaquín lo tenía más claro: “Si queremos vivir de esto, apostemos por el Latin Pop”. Así que estudiamos el género, lo escuchamos para entender qué pasaba en él, para poder plantear una propuesta original de veras… Fue como un experimento, confiamos en aportar algo bueno y seguimos evolucionando.

J.: De hecho, ahora hacemos algo más tirado hacia lo urbano.

¿Por qué este giro hacia lo urbano?

R.: Hubo un momento muy preciso en el que tomamos la decisión.

Hasta entonces, lo que habíamos hecho había funcionado, sí, pero su sonido era más bien el de una generación anterior. Al parecer tocamos una fibra sensible entre los jóvenes más allá de la edad.

Durante la cuarentena, un productor reconocido (Wisdom) nos llamó; había escuchado nuestro material y nos dijo que le interesaba nuestro sonido.

J.: La reunión por Google-Meet duró seis horas… y él nos dijo muy claro: “Yo quiero trabajar con ustedes, pero necesito saber si quieren hacer música, como quien dice, de corazón, o si quieren de veras entrar al mercado; para esto tendrían que ajustar su sonido…”

R.: Joaco y yo nos quedamos fríos. Se trataba de una decisión dura; pese a que nos habíamos preparado para un momento semejante, la realidad era, digamos, más violenta. Pero, nos decidimos. Y entonces empezamos a movernos en este sentido.

Rodrigo Novoa – percusionista.

Han tocado juntos en varios sitios. ¿Qué tan parecidos o diferentes entre sí son los públicos de Lima y de provincias?

J.: Se parecen, pero no son iguales del todo.

El mayor problema del público peruano, en general, es su preferencia por productos extranjeros, en principio, tanto en vivo como al escoger una play list. Se supone que el material extranjero es de mayor calidad. Y, bueno, los músicos peruanos no suelen profesionalizarse, hacen su música como pueden, la producen como pueden y la distribuyen apenas.

Pero en vivo es otra cosa. En provincias es más fácil mover una banda, por la cercanía y calidez de la comunidad. Basta conocer una buena cantidad de gente en una ciudad para que esta se conecte rápido y acuda a una tocada. Pero en Lima se concentra la calidad, ciertamente.

R.: La mayoría de la gente no lo ve aquí como una profesión, sino como una vocación más bien romántica, hablan mucho de pasión. Y está bien, porque debe haber pasión, que es lo que le da valor a la obra, pero también hay que trabajar inteligentemente.

Hay talento en todo el Perú, sin duda. Pero no muchos llegarán lejos, y precisamente porque no piensan en un público real, mucho menos en un mercado.

J.: Eso lo descubrimos con Wisdom. Pasamos de producir una canción en una semana a desarrollar un proceso complejo mucho más amplio.

Hay claves en armonía, percusión, incluso en el uso de determinadas frecuencias para lograr tales o cuales objetivos. De veras se trata de conocimiento. Hay bastante por estudiar y trabajar. Y esto, aparte de desarrollar el concepto del artista. Es todo un mundo.

¿Qué falta, por ejemplo, aquí en el sur del Perú?

J.: Calidad técnica, hay. Existen también buenos estudios. Pero el enfoque del trabajo que se hace, sigue atendiendo la pasión del artista, sin más propuesta, sin atender la necesidad de inserción en un medio que efectivamente puede permitir que la gente viva de él, sin venderse. Sí, el problema es la romantización del asunto.

Se puede cambiar la música del país, sin duda, subir su calidad, e innovar en grande. Pero, para eso hay que tener un espacio, contribuir a una industria. Sin eso resulta disparatado. Los casos de éxito son, por eso, tan excepcionales.

Somos muy soñadores…

R.: Está muy bien que hagas la música que te gusta y nada más, pero si es así, no esperes los mismos resultados de quienes hacen, y bien, un trabajo distinto.

J.: Hay un punto en que toca madurar, y aprender en qué consiste adaptarse.

¿Y qué hay de la realidad actual? ¿Adónde van ahora?

J.: Como no podíamos dar conciertos como antes, hemos estado trabajando mucho en producción. Experimentando. Y este ha sido un tiempo ideal en ese sentido: el tiempo que necesitábamos.

Hemos tenido más tiempo de prueba que las vacunas, así que ofrecemos garantías, ja ja ja…

R.: Hemos tenido la pandemia precisamente para madurar las ideas que teníamos respecto de nuestra propuesta. Ésta es ahora, además de original, un producto fuerte.

Que suene, entonces.

Uno de los sencillos de Línea 38.

Datos de la banda:

INTEGRANTES

Joaquín Alonzo Butrón Begazo (21 años) 

Vocalista y guitarrista rítmico

Rodrigo Novoa Chacón (21 años)

Baterista y percusión

TEMAS LANZADOS:

Dicen (2017)

Loco de Amor (2017)

Amor de Playa (2018)

Vuelve (2019)

Morena (2020)

Que Digan (2020)

MÚSICA:

Youtube: https://www.youtube.com/channel/UC1sua04SZ_Al_iWQnvesg9A/featured 

Spotify:

Apple Music:

https://music.apple.com/pe/artist/l%C3%ADnea-38/1200311331