Los recursos de canon, sobrecanon y regalías mineras tienen como objetivo reducir la brecha de servicios básicos en la población. Sin embargo, la realidad es otra. Si bien es cierto, hay inversión en algunos sectores, en educación y salud parece no importar en los gobiernos regionales y locales.

Escribe: Jonathan Bárcena Carpio

La minería sigue siendo el motor de desarrollo del país. Canon, sobrecanon y regalías mineras son los conceptos que refieren divisas para los distintos niveles de gobierno. Tal es así que, en la última década las actividades extractivas y de hidrocarburos concentraron alrededor del 10 % del Producto Bruto Interno (PBI) nacional.

En buen cristiano podemos decir que, a más producción minera, mejores ingresos, mayores impuestos y más dividendos para el Perú y sus diferentes autoridades. Pero, ¿Cuál es el destino de estos recursos?

El objetivo de los recursos recibidos por concepto de canon, sobrecanon y regalías es superar los desafíos de acceso a los servicios básicos que enfrenta la población, según el análisis especial que elaboró ComexPerú. Entonces, la priorización del gasto debe estar orientada al cierre de brechas. Sin embargo, la realidad lamentablemente es otra.

Dos de esas brechas, fundamentales a resolver, son los accesos a la educación y a la salud. Sin embargo, el informe detalla que no son prioridad en las gestiones de gobiernos regionales y locales del país.

Es así que, entre el 2009 y 2021, el 76 % del presupuesto que recibieron los gobiernos regionales y locales por concepto de canon, sobrecanon y regalías mineras se destinó a financiar seis sectores: transporte, planeamiento, educación, saneamiento, agropecuaria, y cultura y deporte.

Como vemos, salud no aparece en el listado y alguien podría decir que educación sí está. Sin embargo, el informe de ComexPerú detalla que la participación de los recursos en promover el bienestar educativo nacional se redujo en los últimos años de análisis. Pasó de concentrar el 15 % de la inversión total ejecutada al 9 % entre el 2009 y 2021. Seis puntos porcentuales menos que significan menos colegios, aulas, equipamiento, Etc.

Y si tenemos que hablar de salud; contrario a lo que se esperaría, los recursos destinados al sector no cambiaron en todo el tiempo de análisis. Nuevamente, alguien podría decir “si no cambió, eso es bueno”. Pero, la realidad muestra que la salud concentra solo el 4 % del gasto en promedio. Entonces, no es tan bueno ese silencio presupuestal, como no es bueno el sepulcral mutismo del gobierno de Pedro Castillo entorno a la minería.

El análisis inclusive advierte que se destinó más dinero para cultura y deporte que a la construcción de hospitales, postas, implementación de centros de hospitalarios y todo lo que usted se pueda imaginar entorno a la mejora de la salud en el país. Ahora se entiende el golpe de la pandemia en los dos últimos años de análisis. Podríamos decir entonces que la educación y salud son los apestados del canon minero.

¿DÓNDE ESTÁ LA PLATA DE LA MINERÍA?

Las prioridades de los gobiernos regionales se centraron en los sectores de transporte, educación, planeamiento, agricultura, salud y saneamiento. Mientras que, los municipios locales priorizaron en transporte, planeamiento, saneamiento, educación, agricultura y ambiente.

Del análisis de ComexPerú se infiere que las prioridades del gasto son en transporte y planeamiento, ambos rubros se mantuvieron como los principales destinos del canon, sobrecanon y regalías.

Aun así, las protestas continúan en el país. Los bloqueos en el Corredor Minero del Sur en la parte del Cusco y el secuestro de la represa de Viña Blanca en Moquegua exigiendo, en el primer caso, cumplimiento de acuerdos socioambientales y en el segundo el pago de utilidades y una contraprestación por el uso de tierras provocaron la paralización de los proyectos mineros de Las Bambas y Southern. Entonces, ¿De qué inversión de desarrollo se está hablando?    

Más aun cuando las autoridades locales, pese al considerable aporte de los recursos por canon, sobrecanon y regalías, siguen en déficit de inversión. Entre el 2008 y 2021, registraron un nivel de ejecución promedio del 65 % de los recursos mineros, la cual está estancada hace cinco años, pese a la tendencia a la mejora entre el 2008 y 2014 donde se observó un mayor gasto.

Solo en el 2021, las municipalidades dejaron de gastar S/ 4 mil 060 millones, mientras que los gobiernos regionales no ejecutaron S/ 785 millones. El informe concluye que a medida que los gobiernos reciben más presupuesto, mayores son las dificultades que enfrentan para ejecutarlos.

TRANSFERENCIAS

Según cifras del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), entre el 2008 y 2021, las transferencias a gobiernos regionales y locales por concepto de canon minero, canon gasífero, sobrecanon petrolero y regalías mineras ascendieron a S/ 89 mil 265 millones. De estos, el 75 % se destinó a los gobiernos locales, mientras que el 25 % restante a los gobiernos regionales, detalla ComexPerú.

Durante este periodo, la principal fuente de recursos fue el canon minero que representa el 50 % del total transferido. Sin embargo, cada vez las transferencias por regalías mineras cobran mayor relevancia. Por ejemplo, en el 2021, ascendieron a S/ 3 mil 034 millones, superando los ingresos por canon que alcanzaron S/ 2 mil 947 millones. Una vez más, ¿Dónde está la plata?