Hace algunos meses se corrió la voz que había aparecido en El Pedregal un tipo de enfermedad que estaba atacando al ají páprika. Se trataría de un virus nuevo y desconocido al que combatieron metiéndole tractor a los sembríos.

Escribe: Pilar Rivera Ramos

Directivos de SADA (Sociedad Agrícola de Arequipa) alertaron que nuevos virus están atacando a los cultivos de la región, poniendo en peligro los medios de vida de los agricultores, la seguridad alimentaria y a la población en general.

El tema de la emergencia sanitaria humana en curso es gravísimo, señala Daniel Lozada Herrera, presidente de SADA. Sostiene que el cambio climático, la elevación de temperaturas máximas y descenso de las mínimas, aparición de constantes camanchacas (niebla costera, muy copiosa), están provocando la aparición de nuevos virus en los cultivos.

“Virus de hoja, suelo, raíz, hongos e insectos que el día de hoy están afectando los campos de cultivo y que son nuevos para nosotros y no tenemos el apoyo”, es su voz de alarma y pide apoyo al Instituto Nacional de Investigación Agraria (INIA) y Senasa para la solución de estos problemas.

Sostiene que, lamentablemente, el ají páprika que se cultiva en la Irrigación de Majes, que es la principal zona productora por sistema de riego, está sufriendo ataques virósicos incontrolables, que ha provocado que se tenga que pasar tractor porque “nos ganó el virus”. En el sistema de producción de forrajes están apareciendo hijos, nietos del trips (trips o thrips, son pequeños insectos neópteros.

Su alimentación es casi exclusivamente de vegetales o de hongos). Estos raspan las hojas de los cultivos y son incontrolables. Además, dijo, como son el vector para que entren hongos a las plantas, la población de forraje en nuestros campos se ha mermada en un 30 a 40 por ciento.

“Esto no se mide y no se trata de un escándalo. Es un daño que viene en silencio avanzando y que merma las cosechas”, señaló.

Acusó que existe falta de una autoridad, “una programación que nos diga esta fecha no se siembra, porque estamos dando cultivo hospederos (casa ideal para que viva el insecto), pues todo el año hay chinche en la costa peruana (refiriéndose al cultivo de quinua en la costa).

Los cultivos, como la quinua en la sierra del país, tienen periodos cíclicos naturales, normales, que no permiten permanecer al insecto, sea por frío, nevada, friaje, donde muere o desaparece.

En la costa al tener todo el tiempo los granos andinos sembrados, van a estar siempre con los hospederos para vivir todo el año.

Cultivos están en riesgo en Arequipa.

Ante la pregunta si se sabía de este fenómeno, Lozada Herrera dijo que sí pero no en la magnitud del ataque que están sufriendo los sembríos en las irrigaciones debido al chinche Directivos de SADA (Sociedad Agrícola de Arequipa) alertaron que nuevos virus están atacando a los cultivos de la región, poniendo en peligro los medios de vida de los agricultores, la seguridad alimentaria y a la población en general.

El tema de la emergencia sanitaria humana en curso es gravísimo, señala Daniel Lozada Herrera, presidente de SADA. Sostiene que el cambio climático, la elevación de temperaturas máximas y descenso de las mínimas, aparición de constantes camanchacas (niebla costera, muy copiosa), están provocando la aparición de nuevos virus en los cultivos.

“Virus de hoja, suelo, raíz, hongos e insectos que el día de hoy están afectando los campos de cultivo y que son nuevos para nosotros y no tenemos el apoyo”, es su voz de alarma y pide apoyo al Instituto Nacional de Investigación Agraria (INIA) y Senasa para la solución de estos problemas.

Sostiene que, lamentablemente, el ají páprika que se cultiva en la Irrigación de Majes, que es la principal zona productora por sistema de riego, está sufriendo ataques virósicos incontrolables, que ha provocado que se tenga que pasar tractor porque “nos ganó el virus”. En el sistema de producción de forrajes están apareciendo hijos, nietos del trips (trips o thrips, son pequeños insectos neópteros.

Su alimentación es casi exclusivamente de vegetales o de hongos). Estos raspan las hojas de los cultivos y son incontrolables. Además, dijo, como son el vector para que entren hongos a las plantas, la población de forraje en nuestros campos se ha mermada en un 30 a 40 por ciento.

“Esto no se mide y no se trata de un escándalo. Es un daño que viene en silencio avanzando y que merma las cosechas”, señaló.

Acusó que existe falta de una autoridad, “una programación que nos diga esta fecha no se siembra, porque estamos dando cultivo hospederos (casa ideal para que viva el insecto), pues todo el año hay chinche en la costa peruana (refiriéndose al cultivo de quinua en la costa).

Los cultivos, como la quinua en la sierra del país, tienen periodos cíclicos naturales, normales, que no permiten permanecer al insecto, sea por frío, nevada, friaje, donde muere o desaparece.

En la costa al tener todo el tiempo los granos andinos sembrados, van a estar siempre con los

hospederos para vivir todo el año. Ante la pregunta si se sabía de este fenómeno, Lozada Herrera dijo que sí pero no en la magnitud del ataque que están sufriendo los sembríos en las irrigaciones debido al chinche de la quinua.

“La naturaleza se defiende, crea sus ciclos nuevos de vida, por eso necesitamos una autoridad sanitaria una autoridad de investigación agraria que guíe conjuntamente con el Estado a los agricultores en el manejo de los cultivos”, precisó.

Sostuvo que no hay un plan de emergencia para este problema y que los agricultores precisan articular con las autoridades destinadas a mitigar los daños.

“Estamos en una grave crisis. Cuando veamos los mercados que no hay alimentos ahí va a ser serio el problema. Nosotros como agricultores organizados tenemos la responsabilidad de advertirlo, sabemos que va a pasar, que se nos vienen años, meses muy difíciles de nutrición y la seguridad alimentaria en el país”, advirtió.