“Si nos callamos nos convertimos en cómplices del desgobierno”

El presidente del Consejo Regional de la Leche por Arequipa (Conrelea), Gianni Simoni Rosas, sostuvo que el problema de la crisis alimentaria en el Perú no se debe únicamente a los altos costos de los fertilizantes o a su escasez. Las malas noticias para el sector agrícola-pecuario nacional se iniciaron mucho antes con la falta de políticas públicas. Ahora, el problema de la leche -que es el sector que Simoni defiende-, data más años atrás y tiene que ver con el precio de compra que le impuso la industria a los ganaderos. Hoy que estalló la crisis a nivel mundial, ambos problemas se unen como olas que golpean el muelle, convergen y se agravan por la desinformación en los medios de comunicación, desinterés del gobierno y el aprovechamiento político que se le quiere dar a este gigante problema.

Escribe: Pilar Rivera Ramos

¿Qué está pasando en el país respecto a la crisis alimentaria?

El problema de nuestra economía agrícola-pecuaria nacional viene desde la época de la república. El gobierno no tuvo políticas para nuestro sector, políticas para el tema de la urea, por ejemplo. En nuestro país son 5 los importadores que manejan este consolidado a nivel nacional. Ellos tienen márgenes (de venta) bastante altos. A esto se suma que el productor local se afecta por las fallas de mercado (cuando el mercado no es capaz de asignar los recursos de forma eficiente).

¿Qué responsabilidad tiene el gobierno, cómo identificar a los factores causantes de la inminente crisis en el Perú?

De Tumbes a Tacna el Perú ha sido repartido para las grandes familias que invierten en la economía nacional. Recordemos la historia de la familia Gildemeister que, según el libro de Nano Guerra García (Los secretos del carajo), fue inversionista en toda la franja de la costa sudamericana, partiendo así el nivel de inversiones monopolizadas. En el campo de las comunicaciones, por ejemplo, también podríamos hablar de otro monopolio.

¿Fallas de mercado?

Para analizar mejor este problema de articulación, desde el ingreso de la semilla al campo hasta la venta al consumidor final, veamos el proceso de falla de mercado. Primero: compra de semillas. Tenemos un Instituto Nacional de Innovación Agraria cuya función debería ser producir semillas de calidad pero, lamentablemente, casi todas estas agencias están alquiladas en el Perú, entonces, no cumplen su función.

Segundo: los fertilizantes. Aquí ingresa el tema de abonos. ¿Quién regula el ingreso de los fertilizantes al Perú?, hablamos de cinco señores que se llevan el grueso de la venta. El productor agrícola tiene que asimilar ese costo para garantizar una producción elevada. Si el Estado regulara o permitiera que ingresen más empresas o personas para que puedan hacer este servicio, crearía una competencia sana y eficiente en favor del productor.

Tercero: los agroquímicos (concentrados de productos químicos para la agricultura, pesticidas, insecticidas, herbicidas, fungicidas y nematicidas). Una vez que tenemos la planta crecida viene el tema de los agroquímicos. El 90% de estos químicos son importados. Entonces, es o no responsabilidad del gobierno nacional, gobiernos regionales articular con sus Opas (Organizaciones de Productores Agrarios). Tenemos sobrecostos en el tema de agroquímicos.

Cuarto: maquinaria. Para comprar un tractor, por ejemplo, tenemos que hacernos préstamos en tasas del 30% o 40% hipotecados. Agrobanco debería ser una banca de fomento para la agricultura con tasas que incentivan la producción que no llegan al 10%. La utilidad cuando empiezas es mínima. Antes las escuelas de negocios te decían que las tasas internas de retorno se recuperaban en 6 meses; ahora las tasas internas de retorno  para la pequeña economía es de un año y medio. Es imposible ser un  emprendedor. ¿Qué es lo que le queda? Tratar de buscar una estructura de empresa que ya está hecha, con bajos sueldos, disminuyendo la calidad de vida del ciudadano peruano.

Quinto: venta del producto. El kilo de cebolla me cuesta S/.1.20 producirla, la compran a 90 centavos. Ya perdí como agricultor. De ahí pasa a otra persona que la vende a S/. 1.20, esa otra la pasa a un tercer intermediario que vende el producto a S/. 1.80. Llega a una cuarta persona que es el mercado final que finalmente lo vende a S/. 2.20 céntimos.

En todos estos casos nótese la falta de regulación de precios que debe establecerla el Estado. ¿Tenemos políticas agrarias? No.

Capacidad productiva del país, ¿Qué hemos hecho en favor de la seguridad alimentaria?

A Perú se le ha quitado la capacidad adquisitiva. Estamos haciendo que la seguridad alimentaria se destruya convirtiéndonos en una economía dependiente de otros países. Es el caso de Venezuela que ni papel higiénico produce. Estamos camino a ese sistema. Venezuela tiene la bendición de ser el país con más petróleo del mundo. Ahora el petróleo está caro se está acomodando un poco su economía, pero depende de un solo producto y a eso no tenemos que llegar.

¿Qué respuesta tiene el gobierno para solucionar el problema de los fertilizantes?

En octubre de 2021 el gobierno habló de disponer de 900 millones de soles para adquirir reservas de fertilizantes. En febrero dijo que eran 720 millones y hace un mes el gobierno anunció que eran 350 millones de soles. El gobierno sigue mintiendo y puede que para setiembre se hable de 150 millones.

En resumen: La ganadería nacional va a dejar de existir porque no hay fertilizantes. Tenemos un mercado monopólico que nos paga por debajo de nuestro costo de producción (por cada litro de leche que se produce se pierde entre 30, 40 y 50 céntimos de sol.

¿De este desabastecimiento, alguien va a resultar beneficiado?

Las grandes industrias, como el Grupo Gloria, a quienes no se les exige la regulación de precios. Con el nuevo reglamento de la leche no pueden recombinar sus productos pero, en un momento de necesidad van a seguir recombinando, haciéndose más millonarios ante la necesidad del pueblo y eso sucede en un libertinaje económico. Hay que plantear una política de regulación de mercados a corto plazo.

En Estados Unidos, por ejemplo, una empresa no puede exceder el 30% del mercado y eso genera eficiencia y productividad que le trasfiere al consumidor final.

Los monopolios son máquinas viejas que se van haciendo cada vez más grandes, pero sus productos son de mala calidad. Ese es el resultado de un monopolio. Una economía social de mercado bien llevada hace que tengas de 10 a 14 responsables del sector, dinamiza y vuelve al productor, porque existe competencia y la competencia es sana.

¿Están politizando esta crisis?

Cuando nos hacen entrevistas damos la cara por el gremio. Tenemos críticas a favor y en contra. No podemos gustar a todos, pero en el contexto gremial tratamos de unificar criterios y salimos a decir verdades.

Lamentablemente en la prensa escrita, no sé si es por falta de conocimiento o por temas de grupos políticos, las palabras se orientan a un partido político o una parte política del país. Nosotros como productores agrarios no tenemos colores, ni anaranjado, rojo, amarillo, morado. Nosotros somos productores agrarios, con la bandera blanca de la leche. No somos políticos. Como gremio lamentablemente no podemos tomar decisiones democráticas para el país. Sin embargo, se han dado casos donde la prensa -de buena o mala fe-, captó nuestra información, la modificó y la difundió desinformando a la opinión pública.

Nunca señalamos que por el tema de los fertilizantes va a faltar leche. Nuestro mayor problema es el precio que nos paga la industria por nuestros productos, que no alcanza para cubrir los costos y este problema no ha estallado a raíz de la guerra, data de hace muchos años atrás.

¿Es necesario precisar responsabilidades?

Tenemos identificadas las responsabilidades, las manifestamos públicamente. El tema es que el gobierno está encapsulado en un ´berrinche político´. El congreso, el ejecutivo y nosotros, el pueblo al medio, estamos siendo víctimas de las malas decisiones políticas. Se han formado dos bandos políticos en el país y nosotros no nos vamos a prestar a esta situación.

Somos claros: el tema de los fertilizantes sí afecta a la economía agropecuaria nacional. Pero el gran problema que tenemos en el Perú son las fallas de mercado ocasionados por un gobierno que no establece políticas agrarias.

Los gobiernos regionales se hacen de la vista gorda. Ellos tendrían que estar viendo el tema productivo y la cadena de comercialización. Las municipalidades provinciales y distritales que saben de este problema hacen oídos sordos. Tenemos el vaso de leche que está amarrado con el Grupo Gloria. Tenemos municipalidades en zonas productoras agrícolas que no tienen gerencias de producción agrícola.

La representatividad gremial es fundamental en estos momentos

Cómo dirigiría un sector si no conociera su problemática. Los alcaldes lo que saben hacer es: fierro, cemento, robo, es decir, economías para ellos y más pobreza para el país. Los gobiernos locales están para generar el bienestar de la sociedad no el suyo propio.

Ya estamos cansados de todo esto. Rechazamos toda posición política a nivel nacional, regional y de municipalidades. Queremos personas técnicas, que sepan del problema. Hablamos de esto hace más de 20 años, tratando de buscar cambios en el sector, sin embargo nunca se nos ha tomado en cuenta.

Nuestros gremios trabajamos por intereses comunes en bien de la producción nacional y del consumidor final. Por malas políticas agrarias no podemos cubrir 75 litros de leche para que las consuma una persona al año (a nivel mundial somos los que menos leche consumimos). Si nos preguntamos ¿por qué? La respuesta es siempre la misma: por las fallas de mercado que se hacen a favor de una empresa industrial, generando más pobreza en el país.

¿Esta crisis, cree usted, nos ayudará a destapar secretos?

Se informa que venden productos que dice en su etiquetado que son pulpa de fruta, pero los ingenieros industriales y nutricionistas saben que eso no es así. Son esencias acompañadas de mucha azúcar, engañan a la población. Las comidas industriales que consume el ser humano, sobre todo en países subdesarrollados son productos de baja calidad, con un alto costo al consumidor que generan dependencia. Con una mejor política para la alimentación, garantizaríamos que no haya tanta atención hospitalaria en el país.

¿Dónde queda la participación de los actores técnicos para la elaboración de políticas públicas?

A los jóvenes hay que hablarles de capacidad de producción. No vamos a comer un Iphone, tenemos que consumir buena papa, buena carne. Es la importancia de la alimentación nacional. Deben involucrarse más las escuelas inmersas en el sector productivo: ingenierías alimentarias, industriales, medicina veterinaria, ingeniería zootécnica, todas las carreras afines deben saber su importancia.

Los abogados tienen que pronunciarse, porque de ellos depende la parte legal. Convoquemos a todos los colegios profesionales. Si nos callamos nos convertimos en cómplices. Hablemos de la Sociedad Nacional de Industrias que dice que la leche en polvo es mejor que la leche líquida, ¿dónde está el colegio de nutricionistas para descarte esa aberración, el Ministerio de Salud. Me callo ¿porque soy cómplice, vamos a seguir participando de estos hechos? Eso es lo que está pasando en el país, Nos estamos quedando callados para que los sectores empresariales sigan engañándonos, engordándonos de una mala manera y matándonos a corto plazo. No seamos más cómplices del desgobierno.